Información sobre el tema, y motivos para publicarla

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Eduardo Victor Lapenta

Profesor de la Facultad de Derecho

El día miércoles pasado ofrecí mis servicios como Profesor de Derecho Administrativo, en la Facultad de Derecho, para asesorarlos con la tarea de la Comisión Multisectorial (El Tiempo, 9/10/2014). Colaboración honoraria, sin otro interés que contribuir a la defensa de lo público, y ayudar a los trabajadores en la búsqueda de una solución.

Se me permitió incorporarme y expuse el propósito de proyectar el acto administrativo de revisión y anulación de la venta que, mediante Resolución N° 3431/2014, le había pedido el H. Concejo Deliberante al Intendente Municipal. El Intendente dijo que lo haría mediante el Decreto Nº 2009/2014 del 28/8/2014 (El Tiempo, 31/8/2014), pero luego no se había concretado. Tuvimos una reunión provechosa, en la que se analizaron las distintas alternativas, y solo faltaba la decisión del Intendente para avanzar. Se avizoró la posibilidad de actuar rápidamente, y con consenso entre todos los que participaron.

El Secretario de Gobierno, Federico Saldaño, convocó a la Comisión Multisectorial para el día jueves a las 10:00 horas, oportunidad para la que comprometió una respuesta del Intendente.

Las distintas caras del Secretario

El jueves a las 10:00 horas Saldaño era otra persona. De mal talante me pidió –en otros términos– que me retirara; dijo que me había permitido participar en la reunión anterior, pero ya conocían la propuesta, no había urgencia, y luego verían que hacer.

Pasadas las 15:00 horas, y solo por la insistencia de los trabajadores, Saldaño aceptó reunirse e incluirme en la Comisión. Me llamaron para que volviera. En esa reunión Saldaño se comprometió a enviar los expedientes al Concejo Deliberante, el viernes a primera hora, para poder examinarlos antes de la reunión programada para el martes 14 a las 10:00 horas. No lo hizo. Fueron vanos los intentos del Presidente del Concejo para lograrlo, y luego se esforzó en facilitarme lo que disponía: ordenanzas, anexos y copias de escrituras.

Las actitudes de Federico Saldaño, la reticencia de los demás funcionarios para concurrir a las reuniones, la información distorsionada que el municipio transmite sobre la cuestión, cualquiera sea su finalidad, constituyen dilaciones y obstáculos contrapuestos al interés público en evitar la maniobra empresarial, y al legítimo interés comunitario de los trabajadores despedidos.

Todo ello me ha determinado a brindar públicamente la información disponible hasta el momento, para conocimiento del conjunto de la comunidad, como corresponde a una democracia participativa.

Antecedentes

El 25 de Noviembre de 1999 la Municipalidad de Azul adquirió el predio industrial en la quiebra de la ex Sudamtex SA, y con la experiencia de una venta fracasada a la firma Sueño Estelar SA, se limitó a una parte menor de solo 30 ha del inmueble, con la edificación principal. La venta se hizo en favor de Néstor Luis Arias, que intervenía como Presidente de TCR SA y HM Azul SA (en formación).

En la cláusula Quinta se estableció como Finalidad “Las partes dejan constancia que la finalidad esencial de este Contrato es logar una radicación empresarial que, en su evolución en los próximos años, esté proporcionada a las dimensiones del predio e importancia de la edificación e infraestructura existente, para que aporte al desarrollo económico y generación de mano de obra local. La interpretación y aplicación de este Contrato deberá efectuarse teniendo en cuenta esa finalidad esencial”. Por Ordenanza 1947/2001, del 23/10/2011, se aprobó el boleto de compraventa, y como anexo II (fs. 310) se incorporó un plano con la parte de la chacra 24 que se autorizaba a vender. La Municipalidad se hizo cargo del plano de subdivisión (Clausula decimocuarta).

En la cláusula 7.1, se comprometió a trasladar la empresa TCR SA a la ciudad de Azul, y en el plan de negocios del Grupo Empresario Arias (Anexo I fs. 260), que fijó como objetivo de corto plazo, a lograr “un nivel de actividad que implique la máxima capacidad de la planta trabajando 24 horas sábados y domingos” (Anexo I fs. 251). Se fijaron cantidades esperadas de producción, y objetivos de mediano plazo aún más ambiciosos.

De acuerdo a la versión de los trabajadores –el Municipio no ha brindado información– la ocupación máxima de la planta en la zona edificada fue de aproximadamente el treinta por ciento (30%), y la superficie no edificada ha permanecido sin utilización industrial. La empresa llegó a tener en Azul 47 empleados, como máximo, en el año 2011, y luego fue reduciendo el personal con despidos, hasta los 35 que había al momento de cesar sus actividades. La totalidad de los trabajadores han tenido problemas por falta o irregular registración de la relación laboral ante los organismos previsionales, y pago en negro de una parte de los haberes, lo que estaría documentado en numerosas actuaciones en el Ministerio de Trabajo. También han sufrido la falta de cobertura de ART (El Tiempo, 30/7/2013) por accidentes laborales.

El cese laboral

La totalidad de los trabajadores de las tres sociedades, TRC SA, HM Azul SA, y Celanova (Mourillos SA) quedaron cesantes. Son los únicos empleados que tenía cada una de las nombradas sociedades, lo que permite suponer el cese total y definitivo de las mismas.

Néstor Luis Arias ha manifestado que los trabajadores actuaron en forma ilegítima, y que piensa reabrir la planta con otros empleados (El Tiempo, 2/10/2014). Sin embargo, la actuación gremial con paros o retención de tareas, solo puede ser declarada ilegítima por el Ministerio de Trabajo o la justicia. Como así no ha ocurrido, el cese generalizado para reemplazar todos los trabajadores por otros, es una conducta discriminatoria de máxima gravedad, porque se pretende sancionar el reclamo legítimo de aportes jubilatorios, obra social o seguro contra accidentes. No puede desconocerlo.

Baste señalar que hace más de un año que no se abonan los aportes previsionales del personal, en ninguna de las tres empresas.

¿Qué está ocurriendo en verdad?

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La primera sorpresa es que se haya otorgado la escritura (7/8/2012) a escasos meses de iniciar su gestión el Intendente actual, pese al incumplimiento de las condiciones exigidas para obtenerla, de acuerdo a lo dispuesto en los anexos de la Ordenanza.

La segunda sorpresa, es constatar que, mientras en el Boleto de Compraventa se autorizó la transmisión dominial de un predio único, se escrituró quince (15) lotes independientes, con escrituras separadas (ver detalle del extpe IM-307/2014  http://bit.ly/1CdigWM), en favor de HM Azul SA. En lugar de una planta industrial, se escrituró un Parque Industrial completo.

La tercera sorpresa es que el Grupo Empresarial Arias profundizó sus incumplimientos con falta de aportes previsionales, cobertura de accidentes, y en menos de dos años logro el cese de todo el personal, suprimiendo en los hechos las tres (3) sociedades que daban trabajo en Azul. No se invocaron causas económicas, ni para solicitar ayuda del estado (REPRO), ni para suspender o desvincular personal.

Paralelamente se han creado otras sociedades, una con el sugestivo nombre de “NOVA AZUL SA” inscripta el 14/4/2014.

La cuarta sorpresa es que hay un entramado de nueve (9) sociedades que conforman el Grupo Empresarial Arias –CAR VAL SAIC (1988); TRC SA (1997); H & HM SRL (2001); HM Azul SA (2002); Fibras Sintéticas Argentinas SA (2003); Miliño SA (2008); Mourillos SA (2012); Tio Pucho SA (2013); Nova Azul SA (2014)– con los mismos socios, objeto, domicilio social, y presidente. En el vínculo es posible ver el detalle http://bit.ly/1D3vfgd que excede la dimensión de esta nota.

Una sola tiene un objeto social distinto, MILIÑO SA, que se dedica a los negocios inmobiliarios. Tal vez para vender el Parque Industrial que el Grupo Empresarial Arias tiene en Azul.

Conclusiones provisorias

La creación constante de figuras societarias, y el abandono de otras en las cuales se deja cesante al personal, suele ser una pantalla de actuación empresarial dirigida a eludir las obligaciones legales y contractuales. Ningún empresario serio actúa de este modo.

Es difícil pensar que sea una casualidad la supresión simultánea y cese del personal, en las tres (3) empresas radicadas en Azul, mientras el Grupo sigue creando otras sociedades. Tal vez habría que pensar en un pedido de investigación frente a posibles delitos penales.

La información recabada sugiere actuar con celeridad, adoptando las medidas de reversión del dominio, y conservación conducentes. No es improbable que esté en curso una maniobra para transferir los inmuebles que la Municipalidad le escrituró en favor de HM Azul SA, en favor de otra persona o sociedad.

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