chiste-eres

 

 

 

 

 

 

 

El Bloque Socialista presentó un Proyecto de Ordenanza, para impedir que la gestión continúe destruyendo, ilegal y arbitrariamente, el sistema de empleo municipal.

Eduardo Victor Lapenta
Partido Socialista de Azul

Las decisiones ilegítimas, arbitrarias e insolidarias, repetidas centenares de veces, han generado el descalabro que vemos hoy en la Municipalidad de Azul. Decisiones que afectan la dignidad de muchos empleados municipales, y destruye la columna pública, en la que debería apoyarse el desarrollo económico y humano de la ciudad.

Veámoslo con mayor detalle.

La ilegalidad de esta gestión al ingresar 390 empleados municipales –uno día por medio–, sin selección o concurso, y la doble ilegalidad al poner muchos de ellos en las categorías más altas de cada escalafón, y pagarle adicionales con o sin aportes, superando en cargo y remuneración a otros empleados con más de 30 años de servicios. También, violando el principio de igual remuneración por igual tarea (art. 14 bis y 16 Constitución Nacional, art. 103 inc. 12 de la Constitución bonaerense, y art. 4° Ley 11.757). Ilegitimidad porque infringió el cupo del 4% de discapacitados (art. 8° Ley 10.592), que habría permitido empleo a 16 personas con capacidades diferentes.

Nos quejamos de la falta de valores que transmitimos a la juventud, y el Intendente les da un mensaje contundente: “no estudies ni te capacites, los hago entrar por acomodo, elijo a mis amigos o los de mi agrupación política”. El mismo mensaje para quienes ya son empleados, y quedan debajo de los que entran por la ventana. Y allí está la arbitrariedad.

Tal vez sirva entender que lo ilegítimo, reiterado infinidad de veces, con conocimiento, intención y voluntad, también es delictual (arts. 248, 249, 253, 260 y 265 del Código Penal, según los casos).

Ilegalidad, porque esta gestión mantiene a los agentes municipales sin estabilidad, pasados los 12 meses (art. 14 bis Constitución Nacional, art. 103 inc. 12 Constitución bonaerense, y art. 7 Ley 11.757), sometidos a los caprichos políticos (traslados, presiones, violencia laboral, etc.), que lo ponen en la disyuntiva de incumplir la ley o quedar cesante. Arbitrariedad, porque el cese sin sumario administrativo, impide el derecho de defensa.

Ilegalidad, porque 228 agentes perciben un básico menor al salario mínimo vital y móvil de $ 3600 (art. 14 bis Constitución Nacional, art. 103 inc, 12 Constitución bonaerense, Ley 24.013), es decir, familias que no tienen lo suficiente para vivir. Parte de los cuales son “destajistas”, que cobran mensualmente $ 1588. Para recordar, la Ley 16459 el salario mínimo, vital y móvil se sancionó por el gobierno del Presidente Arturo Illia, el 7 de abril de 1964, y ¿sigue la municipalidad sin aplicarla cincuenta años más tarde?

Hay otras formas de trabajo basura en la municipalidad, como los empleados del estacionamiento medido ($ 1050 mensuales). También subsidios basura, como el que otorgan a los empleados de la Papelera mientras ponen en marcha la fábrica ($ 1300 mensuales), que hoy parece una limosna. Definamos prioridades, y respetemos su dignidad.

Arbitrariedad e insolidaridad, porque el dinero alcanza, pero hay una pésima distribución. Hoy se necesitan 17 sueldos bajos para pagar un sueldo alto. ¿Tan inservible es una persona, tan indispensable la otra? Y, el Intendente quiere más, y más desigualdad, aumentando la remuneración de los funcionarios políticos el 50%. Con la totalidad de las remuneraciones actuales, se podría pagar $ 7500 mensuales a cada uno, una remuneración promedio superior a la nacional de $ 6500, según informó recientemente el INDEC.

Nos quejamos de la violencia, pero sembramos resentimiento. Esta es violencia institucional, aunque tiene nombre y apellido. Pero todos somos responsables, porque es nuestro gobierno, mal nos pesen sus decisiones. La lucha contra la desigualdad y la exclusión social empieza con el municipio dando el ejemplo. El dicho “la solidaridad empieza por casa” es plenamente aplicable a lo público.

El Proyecto de Ordenanza con la declaración de emergencia, añade –básicamente– la exigencia de cumplir las normas citadas: a) el ingreso por concurso y el cupo de discapacitados; b) el ascenso por concurso; c) el pase del personal temporario a planta permanente; d) que ningún agente puede tener un básico inferior al salario mínimo vital y móvil; y e) que ningún agente puede ser perjudicado en su cargo o remuneración, por esta norma, salvo situaciones irregulares. Se establecen vías de acción administrativa y judicial para hacerlo efectivo, ante un hipotético incumplimiento del Intendente.

Algunos creen que el Bloque Socialista debe negociar para que corrija un poquito algunas cosas, aunque otras queden igual. Tanto han naturalizado lo ilegítimo, lo delictual, que consideran habituales estas prácticas clientelares de los gobernantes. ¿Qué debería hacer el socialismo? ¿Ingresar a sus propios amigos y afiliados? Desde luego que NO LO HARÁ.

El Partido Socialista es un partido formado por trabajadores, que procura el mejoramiento de los trabajadores, en actividad o pasivos, con empleo o desocupados. No queremos negociar en perjuicio de los trabajadores, menos aun cuando la gestión incurre sistemáticamente en lo ilegal, y lo delictual. Otros serán los temas de negociación, los proyectos de ciudad, las políticas públicas, incluso la carrera administrativa, siempre dentro de la ley y la Constitución.

Otros enarbolan la bandera de los derechos humanos, y con cínica esgrima verbal soslayan el problema. Los empleados y empleadas de las casas de familia merecen dignidad, ¿los empleados municipales, no?, porque cobran mucho menos.

De este modo se transforman en cómplices de lo ilícito, de lo delictual, y lo que es peor aún, de mantener a muchos empleados municipales en esta condición denigrante, y de priorizar intereses personales de la gestión, por sobre los comunitarios.

Pin It on Pinterest

Share This
Subscribete al Newsletter

Subscribete al Newsletter

 

Únete a nuestra lista de correo para recibir las últimas noticias.

¡Te has suscripto correctamente! Gracias